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Lectio Divina: cómo orar con la Escritura

Lectio Divina: cómo orar con la Escritura

Mística y Doctrina · Oración con la Biblia
En resumen
Tema
La Lectio Divina («lectura divina»)
Respuesta corta
Una forma antigua de orar con la Biblia en cuatro pasos: leer, meditar, orar y contemplar
Pasos
Lectio · Meditatio · Oratio · Contemplatio (y Actio, según Verbum Domini)
Orígenes
Los Padres de la Iglesia y la tradición monástica; sistematizada por Guigo II, monje cartujo, en el siglo XII
Documentos
Dei Verbum 25 · Verbum Domini 86-87
Sección
Mística y Doctrina

La Lectio Divina es una manera de orar con la Sagrada Escritura que consiste en leer un pasaje bíblico despacio, meditarlo, responder a Dios con la oración y quedarse en silencio ante Él. No es un estudio académico de la Biblia ni un método mágico: es un diálogo, porque Dios nos habla en su Palabra y nosotros le respondemos.

¿Qué es la Lectio Divina?

Lectio Divina significa «lectura divina» o «lectura orante». Es una práctica de la Iglesia para leer la Biblia no solo para saber qué dice, sino para encontrarse con Dios que habla a través de ella. El Concilio Vaticano II lo expresa así: la oración debe acompañar la lectura de la Sagrada Escritura «para que se entable diálogo entre Dios y el hombre» (Dei Verbum 25).

«A Él hablamos cuando oramos; a Él oímos cuando leemos las palabras divinas.» — San Ambrosio, citado en Dei Verbum 25

¿De dónde viene la Lectio Divina?

Es una práctica muy antigua. Ya los Padres de la Iglesia recomendaban leer la Biblia con oración, y la tradición monástica la hizo parte de la vida diaria: la Regla de san Benito reserva tiempos para la «lectio divina». En el siglo XII, el monje cartujo Guigo II describió con claridad los cuatro peldaños de leer, meditar, orar y contemplar en su obra La escala de los monjes.

Esta tradición está muy ligada a la vida contemplativa. Por ejemplo, san Bruno, cuya memoria se celebra el 6 de octubre, fundó en 1084 la Orden de los Cartujos, una orden dedicada al silencio y a la oración, donde la lectura de la Escritura ocupa un lugar importante.

¿Cuáles son los pasos de la Lectio Divina?

Benedicto XVI los resumió en la exhortación apostólica Verbum Domini (n. 87) con tres preguntas y un resultado:

1. Lectio (leer). Se lee el pasaje con calma, varias veces si hace falta. La pregunta es: ¿qué dice el texto en sí mismo?

2. Meditatio (meditar). Se repasa el texto en el corazón. La pregunta es: ¿qué me dice el texto a mí, hoy?

3. Oratio (orar). Se responde a Dios con las propias palabras: gratitud, petición, perdón, alabanza. La pregunta es: ¿qué le digo yo al Señor en respuesta a su Palabra?

4. Contemplatio (contemplar). Se guarda silencio y se deja que Dios actúe, aprendiendo a mirar la realidad como Él la mira.

5. Actio (actuar). Benedicto XVI recuerda que el proceso culmina cuando lo recibido se convierte en vida y en caridad hacia los demás.

Leer, meditar, orar y contemplar: la Palabra de Dios como diálogo.

¿Cómo se hace la Lectio Divina paso a paso?

No hay una fórmula obligatoria, pero esta guía sencilla puede ayudarte a empezar:

Elige un pasaje breve. Por ejemplo, el Evangelio del día o un texto de unos pocos versículos. No necesitas leer mucho.

Busca un lugar tranquilo e invoca al Espíritu Santo. Pídele que te abra el corazón a lo que Dios quiere decirte (puedes usar la oración que aparece más abajo).

Recorre los pasos sin prisa. Lee, medita, ora y guarda silencio. Como sugerencia práctica, muchas personas dedican unos 15 o 20 minutos, pero la Iglesia no fija un tiempo.

Cierra con una decisión concreta. Pregúntate qué puedes hacer hoy a partir de lo que leíste, y termina dando gracias.

¿En qué se diferencia de estudiar la Biblia?

El estudio bíblico busca entender el texto: su contexto, su lenguaje, su historia. La Lectio Divina no lo sustituye ni lo desprecia, pero su meta es distinta: encontrarse con Dios y responderle. Benedicto XVI insiste en que la lectura de la Biblia debe ser orante, es decir, unida a la oración y a la vida de la Iglesia (Verbum Domini 86-87).

¿Es solo para monjes y sacerdotes?

No. Aunque nació en ambiente monástico, la Iglesia anima a todos los fieles a leer la Escritura con oración. Dei Verbum 25 exhorta «con vehemencia» a todos los fieles a aprender el conocimiento de Jesucristo con la lectura frecuente de las divinas Escrituras. Un laico, una familia o un grupo parroquial pueden practicar la Lectio Divina.

¿Qué oración se reza antes de la Lectio Divina?

Antes de abrir la Biblia conviene invocar al Espíritu Santo. Esta es una oración tradicional de la Iglesia:

Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor. Envía tu Espíritu y serán creados. Y renovarás la faz de la tierra. — Invocación al Espíritu Santo

Preguntas frecuentes sobre la Lectio Divina

¿Qué es la Lectio Divina?

Es una forma tradicional de orar con la Biblia: se lee un pasaje despacio, se medita, se responde a Dios con la oración y se termina en silencio ante Él. Sus pasos clásicos son lectura, meditación, oración y contemplación.

¿Cuáles son los pasos de la Lectio Divina?

Los cuatro pasos clásicos son lectio (leer), meditatio (meditar), oratio (orar) y contemplatio (contemplar). Benedicto XVI, en Verbum Domini, añade un quinto momento: la actio, es decir, llevar a la vida y a la caridad lo recibido.

¿Cuánto tiempo dura una Lectio Divina?

La Iglesia no fija una duración. Como sugerencia práctica, muchas personas dedican entre 15 y 20 minutos, pero lo importante es la calidad de la escucha y no el reloj.

¿Qué pasaje de la Biblia se usa para la Lectio Divina?

Puede usarse cualquier texto de la Escritura. Una opción sencilla es tomar las lecturas de la Misa del día o un pasaje breve del Evangelio, y quedarse con él durante toda la sesión.

¿La Lectio Divina es solo para monjes y sacerdotes?

No. Nació en ambiente monástico, pero el Concilio Vaticano II recomienda la lectura de la Escritura a todos los fieles, acompañada de oración (Dei Verbum 25). Cualquier laico puede practicarla.

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