Comunidad
abierta · gratis
Unirme

Intercesión de los santos: guía completa en 5 respuestas

¿Por qué los católicos piden la intercesión de los santos?

Apologética · La comunión de los santos
En resumen
Tema
La intercesión de los santos
Respuesta corta
Los santos viven en Cristo y rezan por nosotros; pedirles su intercesión es pedirles que recen con nosotros
Textos bíblicos
Santiago 5, 16 · Apocalipsis 5, 8 · Hebreos 12, 1 · 1 Timoteo 2, 1-5
Catecismo
956 y 957 (comunión de los santos: 946-962)
Sección
Apologética

Los católicos piden la intercesión de los santos porque creen que la muerte no rompe la unión entre los miembros de la Iglesia: los santos viven en Cristo y rezan por nosotros, igual que lo hacen los hermanos que están en la tierra. Pedirles su intercesión no es adorarlos ni sustituir a Cristo, el único mediador, sino pedirles que recen con nosotros a Dios.

¿Qué significa pedir la intercesión de los santos?

Interceder es rezar por otra persona. Cuando un católico le dice a un santo «ruega por nosotros», no le pide que haga lo que solo Dios puede hacer, sino que se una a su oración, igual que le pediría a su madre, a un amigo o a su comunidad que rece por él. La diferencia es que el santo ya ha llegado a la presencia de Dios.

¿Qué es la comunión de los santos?

Es la fe en que todos los bautizados formamos una sola Iglesia, unida en Cristo: los que peregrinamos en la tierra, los difuntos que se purifican y los santos que ya gozan de Dios en el cielo. El Concilio Vaticano II enseña que esta unión no se rompe con la muerte, sino que se fortalece con el intercambio de bienes espirituales (Lumen Gentium 49; Catecismo 954-955).

«No dejan de interceder por nosotros ante el Padre. Presentan, por medio del único mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, los méritos que adquirieron en la tierra […] Su solicitud fraterna ayuda, pues, mucho a nuestra debilidad.» — Catecismo de la Iglesia Católica, 956 (cf. Lumen Gentium 49)

¿Es bíblico pedir la intercesión de los santos?

La Biblia no usa la frase «intercesión de los santos» con esas palabras, pero ofrece varios fundamentos para esta fe:

La oración de unos por otros. «La oración fervorosa del justo tiene mucho poder» (Santiago 5, 16). San Pablo pide con frecuencia que recen por él (por ejemplo, en Romanos 15, 30), y los cristianos de todas las confesiones lo practican.

Los que murieron en Cristo siguen vivos. Jesús dice que Dios «no es Dios de muertos, sino de vivos» (Lucas 20, 38). En la Transfiguración, Moisés y Elías aparecen conversando con Jesús (Mateo 17, 3).

Los santos del cielo rezan. En el Apocalipsis, los veinticuatro ancianos presentan ante Dios copas de perfume que son «las oraciones de los santos» (Apocalipsis 5, 8; cf. 8, 3-4), y las almas de los mártires piden justicia ante Dios (Apocalipsis 6, 9-10). La carta a los Hebreos habla de una «nube de testigos» que nos rodea (Hebreos 12, 1).

La Iglesia reza unida: los que peregrinan en la tierra y los santos del cielo.

¿No es Cristo el único mediador?

Sí, y la Iglesia lo enseña con claridad: «Hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres: Jesucristo, hombre también» (1 Timoteo 2, 5). Pero fíjate en el contexto: unas líneas antes, san Pablo pide «que se hagan peticiones, oraciones, súplicas» por todos los hombres (1 Timoteo 2, 1). Si interceder fuera quitarle algo a Cristo, Pablo no lo pediría.

La clave es distinguir entre mediar e interceder. Solo Cristo media entre Dios y los hombres, porque solo Él nos reconcilió con el Padre con su muerte y resurrección. Los santos, en cambio, interceden: rezan por nosotros gracias a Cristo y unidos a Él, como ocurre cuando un cristiano reza por otro en la tierra.

¿Los católicos adoran a los santos?

No. La Iglesia distingue entre la adoración, que se debe solo a Dios, y la veneración, que se da a los santos como modelos de vida y amigos de Dios. El Catecismo explica que veneramos a los santos para imitar su ejemplo y para reforzar la unión de la Iglesia en el Espíritu (Catecismo 957).

¿Y la prohibición de consultar a los muertos?

La Biblia prohíbe la nigromancia, es decir, buscar información sobre el futuro por medio de los muertos (Deuteronomio 18, 10-12). Eso es distinto de lo que hacen los católicos, que no invocan a los difuntos para adivinar nada ni para obtener un poder propio, sino que piden la oración de quienes están en Dios, con la fe puesta en Él.

¿Desde cuándo pide la Iglesia la intercesión de los santos?

Es una práctica muy antigua. En la catacumba de San Sebastián, en Roma, se conservan grafitos de los primeros siglos en los que los cristianos piden a san Pedro y a san Pablo que rueguen por ellos. La liturgia la recoge desde hace siglos en la Letanía de los Santos, y el Concilio de Trento (1563) y el Concilio Vaticano II (Lumen Gentium 49-50) la han confirmado como parte de la fe de la Iglesia.

¿Los santos pueden oírnos y ayudarnos?

La Iglesia enseña que los santos, unidos a Cristo, no se desentienden de nosotros y siguen rezando por la Iglesia. Por eso santa Teresita escribió: «Pasaré mi cielo haciendo el bien sobre la tierra», frase que recoge el Catecismo (956). Cómo nos oyen es un misterio que la Iglesia no detalla, pero lo que sí enseña es que no lo hacen por poderes propios, sino por la comunión que tienen con Dios.

¿Cuál es una oración para pedir la intercesión de los santos?

La Iglesia reza esta petición en la Letanía de los Santos, que se canta en la Vigilia Pascual, en los bautismos y en las ordenaciones. Estas son algunas de sus invocaciones:

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros. San José, ruega por nosotros. Todos los santos y santas de Dios, rogad por nosotros. — Letanía de los Santos

Preguntas frecuentes sobre la intercesión de los santos

¿Por qué los católicos piden la intercesión de los santos?

Porque creen que los santos viven en Cristo, forman parte de la misma Iglesia y rezan por nosotros, igual que pedimos oraciones a familiares y amigos. Pedirles su intercesión es pedirles que recen con nosotros y por nosotros a Dios.

¿Es bíblico pedir la intercesión de los santos?

La Biblia enseña que la oración del justo tiene mucho poder (Santiago 5, 16), que los santos del cielo presentan a Dios las oraciones de los fieles (Apocalipsis 5, 8) y que estamos rodeados de una «nube de testigos» (Hebreos 12, 1). Con base en estos textos, la Iglesia cree que los santos interceden por nosotros.

¿No es Cristo el único mediador entre Dios y los hombres?

Sí, y los católicos lo creen. Los santos no sustituyen a Cristo: interceden por nosotros gracias a Él y en unión con Él. San Pablo, que afirma que hay un solo mediador (1 Timoteo 2, 5), también pide que se rece por todos (1 Timoteo 2, 1), lo que muestra que ambas cosas son compatibles.

¿Los católicos adoran a los santos?

No. La adoración se debe solo a Dios. A los santos se les da veneración, un respeto que se les tiene como modelos de vida y amigos de Dios. Pedirles que recen por nosotros no es adorarlos.

¿Por qué no rezar directamente a Dios?

Los católicos sí rezan directamente a Dios, y esa es la oración principal. Pedir la intercesión de los santos no la reemplaza, sino que la acompaña, igual que pedimos a otros creyentes que recen por nosotros.

Lee también

✝ Todos los santos y santas de Dios, rogad por nosotros.

CONTINÚA EXPLORANDO